Corazón

El inicio del verano

De nuevo comienza el verano. Sin duda uno de los veranos más atípicos de toda nuestra vida. Cada una interiorizara y superará esta etapa con lo mejor de una misma. Aprovechando un bonito paseo vi cómo la primavera había renovado con nuevos estampados y tendencias a la naturaleza.

Aprendamos de nuestra madre tierra, que siempre se sobrepone tras la tormenta más aciaga, tras el huracán más destructivo o tras la sequía más terrible. Siempre la vida se abre paso, siempre hay un resurgir, un elevarse de nuevo sobre la tierra.

Te mostramos en esta galería, trazos de nuestra Tierra con las obras de nuestro maestro artesano que al igual que el agua doma a la roca, el cincela con sus manos tan especiales pendientes.

O los colgantes con alas, con iniciales, con corazones, con su esencia

Disfruta de la vida, de la naturaleza de tu tiempo y de la belleza.

Ponerse las botas

Como ponerse las botas

Breve manual pseudeo científico del noble proceder de cómo ponerse unas botas:

 

Ponerse las botas

1º Paso, encontrar un sitio para sentarse observando que está firmemente fijado al suelo. Comprobar que no se balancea, cerciorándose que el material no sea de calamina, contrachapado u otro material endeble o carcomido.

2º Paso, descálcese el pie que desea calzar primero. Mientras lo hace medite si es ese pie el que siempre elige para calzarse, o es indiferente. Se asombraría si no lo sabe ya, de los estudios que existen sobre la información que facilita su pie predilecto sobre su cuerpo.

3º Paso, si la talla elegida es la adecuada la bota se deslizará cómodamente sobre su pie. En caso contrario, debe abortar la operación y volver lo antes posible a la tienda.

4º Si todo ha ido bien, repetir la operación con su segundo pie. Pero antes de incorporarse apoye fuerte las plantas de los pies en el suelo. Con esta sencilla operación si todavía quedaba alguna parte fuera de su sitio, cederá para acoplarse correctamente.

5º Incorpórese y camine despacio por su vestidor. Diríjase a su espejo de cuerpo entero y obsérvese. Recuerde que esa es la imagen que va a transmitir. Si está segura y cómoda proceda a salir de su domicilio.

Por último y lo más importante nunca siga este manual, si las botas que ha elegido no son de su agrado. Se evitará disgustos y malos momentos. Una buena elección es un remedio preventivo de muchas dolencias. Tanto físicas como estéticas. Las botas para mujer no se suelen elegir, más bien es el conocimiento de una misma, de nuestros gustos, el que genera el deseo. Y ese deseo, el que resalta sobre otros sentidos es literalmente el que nos hace ponernos las botas.

 

Botas Candem

Disponibles en nuestra web o en la tienda física de Madrid, calle chile número 3

Collar Esmeralda

Collar esmeralda

Collar Esmeralda

Un collar esmeralda, de cristal que le circunscribe y plata de ley. Imaginar por un momento ese velero que arria el velamen, que pone al pairo su proa y estima arrojar el ancla.
¿Por qué se detiene la embarcación? ¿Qué caballito de mar habrá saltado en la mente de su capitán? ¿Quizá las cartas de navegación se fueron tras las gaviotas? ¿O es que las redes de algún pesquero han trabado sus estelas?
No se detiene en esta ocasión por algo melodramático, ni tampoco por algo liviano. Se detiene por el banco de corales; el capitán quiere evitar el percance de hacer aguas. Extrañado porque en el mapa de latitudes no advierten de tal barrera de coral, da pequeños golpes con el índice en el GPS. Quizás el aparato esté mareado, pese a ser náutico le tirara más la tierra.

El capitán

El capitán preocupado, se quita sus gafas de Dior y se restriega los ojos mientras jura para sus adentros, que vio un destello de coral verde, como el de Sumatra. Pero o el cartógrafo de la Royal Army no estaba en sus cabales o el GPS Breitling  añora su factoría de Suiza. Allí no había coral azul. ¿Dudar de sus reflejos? ¡Jamás! Sin ellos no se hubiera librado de más de una. Cuando estas en alta mar y llevas días sin ver nada, son los reflejos y la intuición los que ven más allá que las máquinas, y te libran por supuesto de un aciago destino.
De nuevo el capitán estaba izando la mayor cuando un reflejo verde le llegó a los parpados. Gracias a que la vela estaba iniciando su ascenso, la cuerda no le quemó las manos, más bien se las calentó un poco. El capitán de forma automática se fijó en las manos. Estaban un poco rojas y…. ¿verdes?
Al levantar la vista resolvió todo el misterio. Ella estaba despierta desde hace rato. Merodeaba en cubierta, le observaba y al mirar por la ventana a contraluz del puente, su collar de esmeralda hizo un destello. Al instante calló sobre un blanco cojín de la tumbona… El capitán había parado en seco el velero.

Sonreía al fin el capitán mientras se abrazaban.

Historias del Rincón de Mamá

Esta historia es una creación para el Rincón de Mamá, pero quién sabe si pudiera estar ocurriendo en este momento. El mundo es enorme y las posibilidades infinitas. Somos afortunadas de estar en la cubierta del mismo en este preciso momento. Y nunca sabremos quién va a frenar por nosotras. Mimetizarte como el asfalto o resaltar como el coral. No temas por los corsarios, a ellos les atrae el oro. Solamente un capitán o un joven profesor de biológicas, puede reparar en el azul que despide el coral de sumatra.